Anillos artesanales en plata 925 y 950, diseñados y forjados a mano por orfebres chilenos. Cada anillo es una pieza única con certificado de autenticidad.
Un anillo de plata artesanal lleva consigo la huella del orfebre que lo creó. A diferencia de la joyería industrial, cada anillo de Casa Orfebre es moldeado, soldado y pulido a mano, lo que le da un carácter único e irrepetible. Nuestros orfebres trabajan con plata 925 y 950, garantizando piezas de la más alta calidad.
Anillos lisos y texturizados: bandas de plata con acabados variados —pulido espejo, mate satinado, martillado o con texturas orgánicas inspiradas en la naturaleza chilena. Son los más versátiles: funcionan como alianzas, anillos de uso diario o como complemento de un stack de anillos.
Anillos con piedras naturales: engastes en bisel o garra con piedras chilenas como lapislázuli, cuarzo rosado, turquesa, amatista o ágata. Cada piedra es seleccionada por el orfebre por su color, claridad y energía. El resultado es una pieza donde el metal y la piedra dialogan en armonía.
Anillos de diseño contemporáneo: piezas que rompen con lo convencional. Formas orgánicas, geometrías inesperadas, anillos abiertos y ajustables. El territorio donde la orfebrería tradicional chilena se encuentra con la joyería de vanguardia.
Elegir la talla correcta es crucial para la comodidad de un anillo. Te recomendamos medir al final del día, cuando tus dedos están en su tamaño máximo natural. Si estás entre dos tallas, elige la mayor. Muchos de nuestros anillos artesanales son ajustables, lo que facilita encontrar el calce perfecto.
Para mantener tus anillos de plata en óptimas condiciones, retíralos al manipular productos químicos de limpieza, al cocinar con alimentos ácidos o al hacer deporte. Guárdalos separados entre sí para evitar rayones. Un paño de pulir plata y almacenamiento en lugar seco son todo lo que necesitas para que tu anillo luzca como el primer día.